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Agro-Ayuda

miércoles, 4 de marzo de 2009

ENROLLAMIENTO CLOROTICO DE LA HOJA

El enrollamiento clorótico de la vid es una de las enfermedades de origen fungoso que afecta a la vid en Chile. Los daños que esta patología origina se traducen fundamentalmente en disminución de los rendimientos debido a la destrucción parcial o total de las plantas. Los escasos antecedentes que existen sobre este problema, señalan su presencia en Chile y en Mendoza, Argentina.

El enrollamiento clorótico de la hoja de la vid era causada por un hongo destructor de la madera perteneciente a la clase Basidiomicete, que inicia su acción de degradación del tejido vegetal a partir de cortes o heridas profundas, invadiendo posteriormente el resto del tronco y brazos de la planta.
Síntomas de la enfermedad
Durante la primavera y verano es la época del año durante la cual se pueden observar mejor los síntomas de la enfermedad en el follaje de la planta.

Las hojas presentan contornos redondeados que no permiten reconocer ni lóbulos, ni dientes. La lámina foliar se encorva hacia arriba o hacia abajo. A fines de verano se puede observar una clorosis difusa a través de la totalidad de la lámina foliar. En la corteza de los entrenudos de los brotes se desarrollan lesiones acuosas pardo-oscuras que se expanden y cubren casi totalmente su circunferencia, causando con frecuencia la muerte del brote, igual cosa ocurre con los pedúnculos de los racimos florales.
Esta sintomatología se presenta en sectores o brazos de la planta, los que se debilitan y finalmente mueren. En la temporada siguiente los síntomas se presentan en los otros brazos y así paulatinamente la planta se va mutilando y finalmente muere.


Al cortar un brazo con síntomas de la enfermedad, la médula generalmente presenta una consistencia corchosa y de color más oscuro que los brazos sanos; a medida que avanza hacia el tronco principal, la madera cambia de color con estrías pardo-oscuro que nacen de un corte de poda o brazo eliminado. Cuando el avance del daño en la planta ha invadido casi todo el volumen del brazo o tronco principal, la madera tiene una consistencia blanda y su color es pardo claro, distinguiéndose fácilmente los escasos sectores que aún mantienen su capacidad funcional.
Generalmente la enfermedad ocurre con preferencia en plantas de vid mayores de 10 años, aunque se han observado numerosos casos de plantas de menor edad que muestran síntomas de la enfermedad.









Ciclo de la enfermedad

El hongo entra en contacto e infecta cortes severos de poda de madera de 2 a 3 años o heridas en brazos o tronco, mediante esporas llevadas por corrientes de aire.

Las esporas las produce el hongo en esporóforos o cuerpos frutales que se desarrollan en los brazos muertos o en el tronco de vides en avanzado estado de descomposición.

Los cuerpos frutales solamente se forman en madera muerta durante los meses de invierno y con más frecuencia en zonas de mayor humedad relativa.

En viñas de la Sexta y Séptima Región, la presencia de cuerpos frutales es mucho mayor que en viñas del Área Metropolitana y de la quinta región, ya que la formación de cuerpos frutales y producción de esporas está estrechamente relacionada con la pluviometría del lugar.






El hongo causante del enrollamiento clorótico de la vid produce el cuerpo frutal en el lado inferior del brazo o en un sector sombrío del tronco, y permanece activo liberando gran cantidad de esporas durante los meses de lluvias y de alta HR, aproximadamente de mayo a septiembre.
La descarga de las esporas ocurre siempre durante o inmediatamente después de una lluvia.

Durante los meses secos de primavera a otoño el cuerpo frutal toma un aspecto reseco y de color pardo oscuro muy fácil de confundir con la corteza de la vid, hidratándose y reiniciando su crecimiento y producción de esporas con la llegada de las primeras lluvias. La producción y liberación de esporas coincide con el período de poda de la vid.



Recomendaciones de control
Las recomendaciones de control se deben orientar en primer lugar a prevenir la infección y propagación del problema a plantas sanas, siguiendo prácticas de poda que eviten la necesidad de grandes cortes. Recubrir los cortes más extensos con protectores de heridas, que contengan los fungicidas más adecuados para el control del hongo. Existen productos protectores de heridas que han demostrado ser eficaces en el control preventivo de otras enfermedades causadas por Basidiomicetes. Productos de gran eficacia para este propósito son emulsiones acrílicas que contengan entre un 3 y 5% de producto activo de carboxin, oxicarboxin o triadimefon, Podexal Super (0,5% de hexaconazol), Bayleton 2 PA (triadimefon).


Eliminar los brazos o sarmientos afectados durante la primavera haciendo el corte bastante más abajo de cualquier coloración que exista en la madera, y luego aplicar un protector de heridas.
Los brazos o troncos de plantas enfermas no deben quedar en el huerto, ya que constituyen una fuente de inóculo potencial.
Cuando la infección ha alcanzado el tronco principal, el corte debe hacerse bastante más abajo de cualquier indicio de degradación o daño, permitiendo la recuperación de la planta mediante el brote de yemas adventicias que se desarrollarán libre de la enfermedad.

1 comentarios:

Torres dijo...

Hola, te quisiera consultar de donde sacaste esta información acerca del enrrollamiento clorótico en chile y si fuera tuya, a que hongo te refieres específicamente??
Gracias

Carolina Torres